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Zornotza ya tiene a su campeón del mundo - Lasterketak.eus Zornotza ya tiene a su campeón del mundo - Lasterketak.eus

Zornotza ya tiene a su campeón del mundo

Joseph Ebuya, el ‘nómada keniano’, se convierte en el primer ganador de un Mundial de cross que inscribe su nombre en el palmarés masculino de la prueba

Al octavo intento, el Cross Internacional de Zornotza ya tiene un campeón del mundo en su palmarés. La 57ª edición será recordada como la de la exhibición de Joseph Ebuya, quien dio a la cita vizcaína ese plus que su destacada lista de ganadores merecía. Porque parecía que la prueba masculina tenía un cierto maleficio respecto a los campeones del mundo de cross que habían acudido a Jauregibarria.

Mohamed Kedir, campeón en 1982, fue segundo en Amorebieta en 1985. Bekele Debele se hizo con el título en 1983 y fue cuarto aquí en 1988. Kenenisa Bekele (2002, 03, 04, 05, 06 y 08) fue 13ª en 2000; Zersenay Tadese (2007) fue tercero en 2003, Gebre Gebremarian (2009) fue segundo el año pasado, y el propio Ebuya (2010) había sido tercero en Amorebieta en 2007 y segundo en 2008. Ayer se acabó con esta racha negativa. Y de forma aplastante.

El keniano con el número uno voló por el circuito de Jauregibarria, que ayer mostró un aspecto inmejorable pese a la lluvia, y ganó marcando parciales por debajo de los tres minutos el kilómetro. De ahí los 40 segundos que sacó en la línea de meta a Vincent Chepkok, que no pasa por ser un desconocido precisamente. 9º en el Mundial de 2009 en 5.000 metros y una marca personal en la distancia de 12.51.45 reflejan que la ventaja que le endosó Ebuya en la meta tiene mucho que ver con la lección de atletismo que impartió el keniano de 23 años, que ha llegado a lo más alto del cross apenas seis años después de comenzar a tomarse en serio el atletismo.

Porque Joseph Ebuya ha vivido mucho para tener 23 años (20-6-1987). Nació en Baragoi, una zona seca de Kenia perteneciente al Rift Valley, cerca de Uganda. Pertenece a la tribu Turkana, cuya característica principal es que son nómadas. Es una tribu que no tiene tradición atlética, por lo que el campeón del mundo suele recordar que él es el único atleta de la etnia turkana en la élite.
De pequeño, su familia (ocho hermanos) vivió en diferentes lugares hasta que se establecieron en Nyahururu, situado en las montañas centrales de Kenia. Se da la circunstancia de que en las cercanías de su lugar de residencia está situado el campo de entrenamiento de ‘PACE Sports Management’, la empresa de uno de los grandes representantes atléticos a nivel mundial, Ricky Simms, que lleva a los mejores especialistas de cross keniatas, así como al gran Usain Bolt.

Así fue como Ebuya comenzó su relación con el atletismo, ya que al ver entrenar a especialistas como John Kibowen, Charles Kamathi y Benjamin Limo, él se animó a seguirles. Primero fueron diez minutos, luego 20 y después fue capaz de aguantar hasta a 40 primeras figuras mundiales. Fue Albert Chepkurui quien le habló a su mánager de ese chaval que les acompañaba en los entrenamientos, sin zapatillas y en pantalón. Corría 2003, y a partir de ahí, Ebuya entró en uno de los grandes grupos de entrenamiento del mundo.

Sin ir al colegio
Debido a laforma de vida de su familia, Ebuya no fue al colegio, lo que motivó circunstancias muy peculiares en sus primeros años como atleta de élite, como recordaba su mánager en una entrevista. En julio de 2005 realizó su primera gran marca en 5.000 metros, 13.03.79, y días después Simms le preguntó por la carrera y por los tiempos de paso que había realizado. Ebuya no le supo contestar, y cuando su representante le dijo a ver si no había visto el crono, el keniano le dijo que sí, pero que no sabía lo que significaban los números.

Una sorpresa similar le esperaba a Simms al firmar el primer contrato del atleta con Nike, ya que Ebuya jamás había visto un bolígrafo. Pero desde 2005, el actual campeón del mundo estudia y ha aprendido a moverse en un mundo en el que vive a caballo entre Nyaharuru y Teddington (Inglaterra). Ahora, su empeño pasa por mejorar sus marcas, volver a ser campeón del mundo -en la cita de marzo en Punta Umbría- y, con el dinero que gana, quiere cambiar la vida de su familia, a la que ha comprado una casa en Kenia. Y sólo tiene 23 años…

Del resto de la carrera masculina, sobresalió la pelea por el segundo puesto, que se decantó en favor de Chepkok por un segundo sobre Lucas Rotich. El mejor español fue un clásico en Zornotza, el obstaculista Eliseo Martín, mientras que por la parte vasca destacó la actuación de David García. El vizcaíno, 17º, demostró que atraviesa un gran momento de forma y es un candidato al podio en el campeonato de Euskadi del domingo en Araia.

Iturria: www.elcorreo.com

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